Los productos de la concepción, el útero y la sangre materna son relativamente ricos en proteína, más que en carbohidratos y grasa. Al término del embarazo, el feto y la placenta juntos pesan cerca de 4 kg y contienen alrededor de 500 g de proteína, o casi la mitad del aumento total del embarazo . Los 500 g restantes se agregan al útero como proteína contráctil, a las mamas, sobre todo a las glándulas, y a la sangre materna en forma de hemoglobina y proteínas plasmáticas. Las concentraciones de aminoácidos son más altas en el compartimiento fetal que en el materno. Este incremento de la concentración está regulado sobre todo por la placenta, que no sólo concentra aminoácidos en la circulación fetal, sino también participa en la síntesis de proteínas, oxidación y transaminación de algunos aminoácidos no esenciales. Mojtahedi et al. midieron el balance de nitrógeno durante el embarazo de 12 mujeres sanas. Aumentó con la gestación, por lo que permitió suponer un uso más efi...
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